Pau Gasol no va a ser el MVP de la NBA

Categoría: ¿Por qué?, Competiciones, Crack, NBA, Perspectiva Propia

No, no queremos ninguna medalla por afirmaciones como esta. En realidad, no suponen nada del otro mundo. No hace falta ser analista de medios, gurú del basket o entendido de la dialéctica del universo. Todo es mucho más sencillo. Pau Gasol no será MVP de la NBA porque esa no es sólo una cuestión de estadísticas, resultados de tu equipo o, ni siquiera, ser el mejor jugador de la liga. Son muchas cosas y, la mayoría de ellas, juegan en contra del crack de Sant Boi en este debate.

Para los pívots es menos probable

En los últimos 25 años, sólo en 5 ocasiones se lo ha llevado un pívot. Olajuwon, Robinson, Shaquille y Duncan, dos veces, han recibido ese galardón de mejor jugador. Es evidente que la posibilidad de iniciar las jugadas con el balón en las manos, asumir tiros desde posiciones exteriores y las diferentes plásticas de sus estilos de juego, favorecen a escoltas y aleros, especialmente. Los grandes, más pesados, con otro tipo de movimientos, entran menos por el ojo y los periodistas, que son los que votan, no lo olvidemos, son eso, espectadores con libretas o portátiles.

No tiene sentido si no que Olajuwon o Shaquille, uno de los jugadores más dominantes que ha habido en este juego, sólo tengan un galardón de esas características. Hablamos de un tío con dos anillos, un cuádruple doble y un juego de pies celestial. O’Neal era, y es, otra historia, pero decidió tres anillos y se llevó otro más en Miami. Sí, era muy bruto, pero también el más determinante.

El mejor jugador en el mejor equipo

Según se puede leer en el famoso “Race to the MVP”, columna semanal valorando a los candidatos al galardón (donde Pau Gasol) ha llegado a ser el número 2 del ránking, pesan mucho los resultados del equipo. Después, sin embargo, hay un segundo condicionante: ser el mejor de esa plantilla. Ahí es donde se complica el tema, ya que resulta complicado separar lo de el mejor ese año, respecto al mejor jugador del equipo. No en vano, a la estrella, al crack, le dan la bola en la última jugada. Y en ese momento, Pau no tiene nada que hacer y los pívots, en general, lo tienen más complicado.

¿Qué tendría que suceder entonces para que Gasol cumpliera esa regla? Pues un par de cosas. Primero, que los Lakers hicieran un récord de victorias-derrotas tan impresionante, que casi obligara a darle el MVP a alguien de ese equipo. Segundo, que el propio Kobe y Phil Jackson hicieran campaña pública a su favor. Y, por último, que Pau apareciera en algún Top Plays metiendo una canasta que valiera un partido.

Reconocido sí, pero tampoco tanto

Cierto es que, desde que comenzó la temporada, hay un cierto espíritu de reconocimiento alrededor de Pau. Que si es muy bueno, que si no hay nadie como él, que si que talento, que si ¡cómo acaba las jugadas con la izquierda! (de eso sí tenían que aprender muchos). Un montón de cosas. Tantas que, hasta Shaq ha dicho que “todos los pívots de ahora quieren ser como Pau”.

Lo que está claro es que no todos pueden ser como Gasol, ni siquiera Marc. Pero también está claro que nadie en la NBA se atrevería a decir que Pau se merece más el galardón que Kobe, aunque sus estadísticas a final de temporada fueran las mismas de este momento. Como mucho, si me apuras, y en caso de que consigan un tercer anillo consecutivo, no descarto un MVP de las finales. Todo lo demás, suena a un bonito sueño.

La sombra de Kobe Bryant siempre estará ahí

Al final, casi todos los argumentos se reducen a este. Lo bueno es que a Pau Gasol no le importa (o no parece importarle). Él hará lo suyo, peleará por un nuevo anillo, intentará hacerse un hueco en el quinteto ideal de la temporada, aunque tampoco lo tendrá (se quedará en el segundo) y, cuando llegue el verano, volverá a la selección. Así es la vida.

Y así será.

Comentar