Las tribulaciones de un ex MVP en Europa
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Aunque parezca mentira, ya hace más de un mes que Allen Iverson firmaba por el Besiktas. Una operación sorprendente, que ponía al equipo turco en la primera línea del continente, al menos a nivel mediático. Ninguna otra vez un ex MVP de la NBA llegaba a Europa para apurar sus últimos años de carrera. Toda una estrella, tanto dentro como fuera de la pista, que se convertía, de forma automática en el centro de todas las miradas.
Sin embargo, tras todo el revuelo, las ruedas de prensa, presentaciones, fotos y la expectación generada, llegan los partidos. El momento de demostrar en la pista que su lugar es este, la cancha, y no el que consideraban que era mejor para él en EE.UU. (la retirada). Por tanto, esta, tras cinco partidos jugados (ahora mismo está jugando el sexto) llega la ocasión de un primer balance.
El veredicto es claro. Por ahora, ni The Answer ni nada de nada.
Balance: una victoria y cuatro derrotas
Los resultados, a nivel de equipo, que es, al fin y al cabo, lo que importa, no son nada bueno. Más bien todo lo contrario. Tres derrotas en la Eurocup, ante potencias del calibre del Goettingen, el Asvel o el Hemofarm. Cierto es que el partido con los alemanes va a tener que ser repetido, debido a las irregularidades con el reloj de juego, pero por ahora su viaje por Europa está siendo desastroso.
Cierto es que todos los partidos se resolvieron por márgenes pequeños de diferencia, pero las derrotas son derrotas, sean por uno o por diez. Además, el técnico del Besiktas ha dejado a Iverson en el banquillo durante largas series de minutos. El hecho de haberse incorporado con la temporada ya comenzada ha pesado y la adaptación no va por el buen camino. Aun no ha tenido una explosión anotadora (se ha movido entre los 2 y los 18 puntos), promediando una decena de tantos.
En la liga turca la dinámica no ha sido muy distinta. Su debut, ante el Fenerbahce, fue un fiasco y quedó claro que el Besiktas aun no está ni cerca de los favoritos al título. La victoria, ante el Trabzonspor, por 94-85, no sirve para disipar las dudas generadas. Iverson tuvo su mejor partido de cara al aro, pero siguió dando síntomas de falta de acoplamiento. The Answer está ocupando el puesto de escolta, ya que resulta claro que no puede ejercer las funciones de director de juego. Las diferencias en cuanto a conceptos, sistemas y ritmos de partido, con la NBA son muy importantes como para solventarlas en menos de un mes.
Es pronto, está claro, pero por ahora la aventura de Allen Iverson no tiene pinta de tener un final feliz.




