Final NBA: las notas de fin de curso

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Los Heat ya tienen el segundo anillo de su historia y LeBron el trono al que parecía destinado. Lo han logrado en una final espectacular donde han sometido a un equipo llamado a conseguir grandes cosas.

10 – LeBron James

No hay palabras para describir lo que ha sido LeBron en esta final y en estos playoffs, el jugador total en ambos lados de la pista. Capaz de emparejarse con cualquier rival y de jugar como un base (parecía Prigioni controlando el tempo y dirigiendo a sus compañeros) , un alero (si fuera consistente desde la línea de 3 estaríamos ante el jugador perfecto) o un pívot (esas clases con Hakeem Olajuwon está claro que le han servido). El equipo empieza a producir siempre a partir de él (su liderazgo es incuestionable) porque no existe defensor capaz de pararle.

9 – Miami Heat

El proyecto 316 necesitó una segunda oportunidad para lograr el objetivo pero ha cumplido. A su alrededor, Pat Riley ha colocado a un entrenador (al que ha mantenido cuando peor estaban las cosas) que ha demostrado valentía y carácter (aunque alguna de sus estrellas no se lo pusiera fácil) y a un grupo de jugadores siempre dispuesto a vaciarse y complementar a sus estrellas. Son un ejemplo perfecto de lo que significa la jerarquía dentro de las franquicias de la NBA. Además, se han convertido en el único equipo capaz de remontar un resultado adverso en 3 eliminatorias de playoffs.

8 – Los ‘especialistas’ de Miami

LeBron, Wade y Bosh siempre acapararán la atención del público en Miami, pero ellos 3 saben muy bien que el anillo no estaría en sus manos sin Battier, Chalmers, Miller, Cole o Haslem. Jugadores que han participado lesionados (el caso de Miller es el máximo exponente porque visiblemente lesionado se fue a un increíble 7/8 en triples y se fajó en la zona como el que más), han jugado lejos de sus posiciones habituales y que siempre han estado ahí para ayudar a que Miami dominara a Oklahoma.

7 – Erik Spoelstra

En un equipo donde las estrellas acaparan tanta atención, un técnico joven, que lleva toda la vida en el club y que ha pasado por todos los puestos antes de llegar a entrenador jefe, tenía la dura labor de gestionar esos recursos. Y ver como LeBron se exhibía también en defensa, como Wade era el mejor taponador del equipo y Bosh peleaba por los rebotes como ha hecho en toda su carrera es buena prueba de ello. Ha conseguido (vaciando la zona, jugando con la versatilidad de sus hombres) llevar la iniciativa táctica de la final y ganarle claramente la partida a Scott Brooks.

6 – Russell Westbrook

La final ha dejado claramente patente lo que es Westbrook como jugador. Una fuerza de la naturaleza imparable cuando está entonado y con una determinación solo comparable a la de los más grandes. Pero también un jugador incapaz de ser un base y dirigir a sus compañeros. Brooks confía plenamente en él y hace bien pero necesita crecer y completar sus cualidades para ser el director de juego del futuro campeón de la NBA. Sirva una reflexión de Jeff Van Gundy durante el 4º partido, cuando comparó a Westbrook con Steve Francis, al que tuvo a sus órdenes en su etapa en Houston. El técnico, ahora comentarista, se lamentaba de haber intentado cambiar a Francis demasiado rápido, de convertir a un base anotador y con lagunas en la lectura de juego en un director de juego que mantuviese sus cualidades. Brooks, según sus palabras, está a medio camino en este proceso pero apoya incondicionalmente a su base para que lo realice poco a poco. Tiempo le sobra (solo tiene 23 años) para pulir sus defectos sin limitar sus tremendas virtudes.

5 – Dwayne Wade

El MVP de las finales de 2006 parecía cómodo en su papel de segunda espada de los Heat. Esa que le permite pasar desapercibido en determinados momentos y aparecer de vez en cuando para hacer de las suyas. Wade, de hecho, se ha convertido en un experto en aparecer de la nada para taponar al rival, firmar un contraataque tremendo o anotar un par de canastas seguidas. Un complemento perfecto a la actuación de LeBron, un escudero de lujo.

4 – Kevin Durant

Los más de 30 puntos por partido de Kevin Durant no deben esconder los problemas que ha tenido en esta final. El jugador ha estado mal en defensa (cometiendo faltas evitables, teniendo que abandonar la defensa de LeBron James para protegerse) y no ha dado el necesario paso al frente atrás cuando su equipo jugaba con 4 pequeños. En lugar de eso, se emparejó con Mario Chalmers (y tampoco impidió sus 25 puntos del 4º partido) y ni siquiera subió sus prestaciones en el rebote cuando sus compañeros en pista eran Fisher, Westbrook, Harden o Sefolosha.

3 – Scott Brooks

El técnico de los Thunder ha perdido la batalla con Spoelstra. Siempre a remolque, ni encontró soluciones defensivas para los quintetos (nunca probó otro marcaje para LeBron como, por ejemplo, Ibaka) y sistemas que proponían los Heat (sus 4 pequeños eran claramente inferiores en cuanto a potencia respecto a los de Miami), ni solucionó el problema de Durant con las faltas. En ataque, Oklahoma basa su producción en el 1 para 1 y ahí tampoco logró que el balón circulara para que encontraran ventajas. El bajo rendimiento de James Harden acabó de enterrar las posibilidades de victoria de sus planes.

2 – James Harden

La tercera pata del Big Three de Oklahoma fue la que estuvo más lejos de su nivel. El mejor 6º hombre del año se enterró en sus propios errores (31% en triples), pero nunca dejó de intentarlo (solo superó la decena de puntos 2 veces en la final y se quedó en unos pobres 12,4 de media). Tenía que hacerlo porque no recibía la marca de LeBron ni la de Wade, pero tampoco pudo superar a marcadores como Mike Miller o Mario Chalmers.

1 – Kendrick Perkins

El jugador reclamó más presencia en pista y que su equipo jugara con 2 interiores para ganar la pelea en la pintura y asegurar el rebote. Su rendimiento en el campo, sin embargo, no invitó a Brooks a cambiar sus planes porque se demostró demasiado lento para frenar a gente como Chris Bosh y tampoco fue decisivo en los rebotes (6,8 de media). En ataque, ni recibió muchos balones ni supo qué hacer con él cuando sí le llegó. De todos modos no estuvo solo, porque el resto de acompañantes del equipo (Fisher, Ibaka, Sefolosha) tampoco estuvieron a la altura de las finales.

2 Comentarios

[...] a preguntarnos si son realmente necesarios 82 partidos por equipo para llegar a los Playoffs y las Finales, los momentos decisivos de la temporada. Series y eliminatorias en las que cada partido cuenta y en [...]

[...] porque puede emparejarse en defensa con un jugador como LeBron James, algo por lo que no optó Scott Brooks en la final de la NBA pero que puede ser una de las mejores opciones de Scariolo para hacer frente a The [...]

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