Final NBA: lecciones para que Oklahoma City Thunder prolongue la serie

Categoría: Análisis, Competiciones, NBA, Perspectiva Propia

LeBron James y sus Miami Heat están a un paso de conseguir su ansiado anillo. Los únicos que pueden evitarlo a estas alturas son los Oklahoma City Thunder, pero marchan 3-1 abajo en la final y se enfrentan a un 5º partido a vida o muerte en el American Airlines Arena de Miami. El objetivo es ganar para volver a casa y seguir aspirando a lograr una remontada que nunca se ha producido. Para lograrlo, necesitan aprender (y rápido) algunas lecciones que están olvidando en estos últimos partidos.

Lección 1: tipo de partido

Lo saben los Thunder, lo saben los Heat y se están empeñando en demostrarlo partido a partido. Las opciones de Oklahoma de llevarse la victoria en cada partido crecen exponencialmente si superan los 100 puntos anotados. En estos playoffs el balance es 10-1 cuando superan esa marca y 3-5 cuando no lo hacen (las 3 últimas ante Miami). El motivo está en que estamos ante un equipo joven y atlético pero también muy ligero. Por tanto, cuando se trata de correr, anotar y tirar, son el equipo a batir en la NBA, pero cuando el tema se cierra y las defensas se imponen lo pasan muy mal. Como añadido, Miami, que ha disputado ya 22 partidos de playoffs, solamente ha alcanzado esa cifra en 10 ocasiones. Lo que indica que con ritmo controlado y LeBron y Wade buscando sus opciones o las de sus compañeros con calma, se sienten muy cómodos.

La solución al problema no es fácil, pero lo que está claro es que deben mantener un ritmo vivo en ataque, aunque basen sus opciones en los 1 para 1 de Westbrook, Durant o Harden. Y deben hacerlo, además, de un modo consistente, porque de nada valen exhibiciones como las del 1º cuarto del 4º partido (16-33 antes del postrero triple de Norris Cole) si después pierden esa ventaja en muy poco tiempo. En este sentido puede que se esté notando la edad y la falta de experiencia de sus mejores jugadores (Durant tiene 23 años, Westbrook, 23, Harden 22, Ibaka 22).

Lección 2: juego de equipo

Oklahoma ha llegado hasta aquí con un estilo de juego muy determinado y parece poco probable que ahora lo vaya a cambiar. Los ataques se resuelven con acciones individuales y no suelen participar más de 2 o 3 jugadores (incluyendo al jugador que realiza el bloqueo en el 2 para 2 donde no suele haber continuación). En el mejor de los casos la defensa rival se cierra sobre Westbrook y este puede encontrar a un compañero abierto (cosa que tampoco ocurre mucho porque el base se fue a los 32 tiros y se quedó en 5 asistencias en el 4º partido), pero nunca abundan las circulaciones de balón.

Partiendo de esta base, y siendo conscientes de que Durant y Westbrook suponen más del 60% de las opciones ofensivas de los suyos (promedian 59,3 puntos de los 96 que llevan en la final), es necesario que más jugadores sean activos de cara al aro. En lo que llevamos de final solo en 3 ocasiones (Ibaka en el 1º y Perkins en el 3º, ambos con 10 puntos, y Harden en el 2º, con 21) alguien que no fuese la pareja de jóvenes estrellas llegó a los dobles dígitos en anotación. Esto complica mucho las opciones para Durant y Westbrook, que deben forzar en exceso sus acciones y no siempre van a encontrar el aro. Ellos deben mirar más al resto de jugadores y estos deben responder dando un paso al frente, como está ocurriendo en los Heat donde Chris Bosh, Shane Battier o Mario Chalmers están jugando muy buenos minutos.

Lección 3: ajustes en defensa

Nada de lo que hagan en ataque va a valer para mucho, de todos modos, si no arreglan los desajustes defensivos. Estos llegan por 4 lados diferentes. En primer lugar, están regalando demasiados puntos por un deficiente balance defensivo. Un ejemplo muy claro fue el 2º cuarto del 4º partido. En él, varias acciones seguidas (en las que conseguían, incluso, canasta) eran respondidas con comodidad por Miami (Dwayne Wade es un auténtico maestro) porque los jugadores regresaban de espaldas a la pelota. Estos errores de concentración se pagan muy caros y provocan que las diferencias duren muy poco en el marcador.

En segundo lugar deben cerrar su zona. Miami juega sin referencia interior, buscando aclarados para LeBron o penetraciones tras bloqueo frontal y Oklahoma está facilitándoles el camino al aro. Scott Brooks también juega muchas veces con 4 exteriores (Westbrook, Harden, Durant y Sefolosha o Fisher) y ninguno de ellos es un jugador de peso que pueda realizar ayudas consistentes. Esto provoca que Perkins, Collison o Ibaka tengan demasiado trabajo para ellos solos y se conviertan en un blanco fácil para LeBron o Wade cuando encaran el aro.

Siguiendo la misma línea, Oklahoma, que pasa muchos minutos con 4 de esos exteriores juntos en el campo, se ve en inferioridad en el rebote. Los Thunder solo han ganado esa batalla en el 1º partido (43-35) y no han vuelto a superar la barrera de los 40 en el resto de choques. Esto impide que puedan correr y concede demasiadas segundas opciones a los Heat, donde alguien como Chris Bosh, que nunca ha sido un bregador de la zona, esté ganando bastantes batallas. Si los Thunder jugasen todo el partido con un quinteto más clásico deberían tener, en principio, ventaja en las disputas en la pintura.

Lección 4: el caso Durant

Por último, está el problema de Kevin Durant con las faltas personales. El alero ha dejado de emparejarse con LeBron James (en el 4º partido se ocupaba sobre todo de Mario Chalmers) y eso provoca que el resto de sus compañeros se vean en clara inferioridad física con sus pares. Westbrook con Wade o Sefolosha (el que se repartía en un primer momento con Durant el emparejamiento y que ahora recibe apoyos puntuales del alero o de Harden) con LeBron, donde los jugadores de Miami tienen clara ventaja. Scott Brooks es consciente de que tiene que proteger a su estrella para que pueda producir en ataque, pero debe buscar el modo de hacerlo sin conceder ventajas al rival o de dar la sensación de ir siempre a remolque. Sería un buen primer paso para comenzar una remontada que se les está poniendo muy difícil.

Comentarios

[...] jugador reclamó más presencia en pista y que su equipo jugara con 2 interiores para ganar la pelea en la pintura y asegurar el rebote. Su rendimiento en el campo, sin embargo, no invitó a Brooks a cambiar sus planes porque se [...]

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