Diez detalles que no olvidaremos de esta temporada 2011-2012 de la NBA

Categoría: Análisis, Competiciones, NBA, Perspectiva Propia

Vamos a poner el punto y final a esta serie de entradas sobre la primera mitad de la temporada en la NBA (en las que hemos puesto notas a los equipos de la conferencia este y oeste, hemos dado nuestros particulares premios y hemos jugado a especular con los playoffs), parándonos a destacar diez detalles que hacen que este curso 2011-2012 de la mejor liga del mundo sea inolvidable. Diez historias de esas que se graban en la memoria, diez historias que te recuerdan por qué amas tanto el baloncesto.

El lockout y sus consecuencias en el calendario

La resolución a la carrera del lockout de la NBA, que amenazaba con mandar al limbo la temporada, y las presiones de David Stern y las televisiones por explotar al máximo las retransmisiones, tuvieron como consecuencia un calendario realmente de locos en la mejor liga del mundo. Partidos hasta en tres noches consecutivas y en tres ciudades distintas, viajes constantes, entrenamientos casi inexistentes (los Miami Heat tenían programados 23 para toda la temporada) y los posibles problemas físicos producto de semejante frenesí, son factores que están condicionando el desarrollo de la competición. ¿Más que otros años? Probablemente, pero ninguna de las partes se va a quejar por ello, ya que han sido ellos mismos (jugadores y propietarios) los causantes de semejante locura.

El veto de la NBA

Esta ha sido la primera vez en la historia de la liga que la NBA ha vetado un traspaso. Algo que ha sido posible debido a que David Stern y compañía son propietarios de uno de los equipos, los New Orleans Hornets (lo que en sí mismo ya es un sinsentido). Ninguna de las franquicias aceptó que los Lakers completaran su traspaso a tres bandas para hacerse con Chris Paul (algo que Pau agradeció) alegando razones deportivas. Sin embargo, poco después sí aceptaron el de los Clippers y cuando analizamos lo que recibieron los Hornets a cambio (Kaman, Gordon y Aminu) y lo que podían haber recibido (Scola, Martin y Dragic), resulta claro cuál habría sido más provechoso para ellos. Ahora, visto con la perspectiva del tiempo, parece que sólo fue una operación anti Lakers.

El futuro de Pau Gasol

Ese intento de traspaso fue la primera vez que Pau Gasol se vio metido en medio del candelero de los posibles intercambios de jugadores, pero desde ese momento no ha habido semana en la que no se haya especulado con su salida. El español ha sonado en destinos como Orlando, Boston, Chicago, Houston, Minnesota y algunos más, marcado por el cartel de “transferible” y lidiando con la desagradable sensación de saber que está siendo ofrecido a media liga. Vive así Pau la otra cara de la moneda de este negocio, porque si en el 2008 la fortuna le sonrió permitiéndole salir de Memphis rumbo a los Lakers, ahora le muestra su rostro menos agradable, obligándole a vivir con una incertidumbre nada agradable.

El nivel de juego

Las quejas al respecto del nivel de juego que estamos viendo en las pistas de la NBA esta temporada (algo en lo que tiene mucho que ver el calendario) han llegado desde muy diversos frentes. El más enfático de todos ha sido un Charles Barkley que entiende poco de diplomacia, pero que sí sabe de esto del baloncesto. La sensación generalizada es que hay muchos equipos que no juegan a nada (Wizards, Bobcats, Nets, Hornets,…), que no serían ni candidatos a ganar la Euroliga por poner un ejemplo, que los equipos reservan a sus mejores jugadores en demasiadas ocasiones (algo en lo que los Spurs son unos maestros) y que hay serias dificultades para mantener el nivel que se espera de la mejor liga del mundo (bajada de puntos anotados, porcentajes, etc).

La irrupción de Jeremy Lin

Cenicienta sí vivía en Manhattan. Es más, vestía la camiseta de los Knicks, aunque no le habían dejado lucirla demasiado. Pero un día llegó su oportunidad en un gran baile y Cenicienta la lió. La lió una vez y otra, y otra más, y otra… y ya no era Cenicienta si no Jeremy Lin, el nuevo base titular de los New York Knicks y el eje de su juego de ataque por delante de Carmelo Anthony y Amar’e Stoudemire. El fenómeno creado alrededor del número 17 del equipo del Madison Square Garden es casi inexplicable, pero su rendimiento, sus números, las victorias de su equipo y su impacto mediático ya forman parte de la historia de la NBA. ¿Hasta cuándo? No somos adivinos, pero en esta temporada ya nadie le va a bajar de la cresta de la ola.

Ricky Rubio en su hábitat natural

Él mismo lo ha dicho, sus aciertos están tapando todos los posibles fallos (que también los hay), porque todo el universo NBA está deseando aplaudir todas y cada una de sus acciones. Sus pases y su visión de juego son celebradas en cada partido (un fijo entre las mejores jugadas de cada jornada), pero su impacto va más allá de los vídeos y portadas, porque ha sido la pieza capaz de hacer de una plantilla con una colección de jugadores con potencial un equipo de los de verdad. El crecimiento de Minnesota Timberwolves ha superado todas las expectativas (algo en lo que, por supuesto, Kevin Love tiene mucho que ver) y Ricky Rubio ha confirmado que este es el espacio que mejor se adapta a su estilo de juego. No será el Rookie del Año, pero eso no importa porque en su caso todos confiamos en que lo mejor esté por llegar.

LeBron vs Durant

Son los dos mejores jugadores de esta temporada y no dejan pasar una oportunidad de demostrarlo (ahí está su duelo en el All Star). Pelearán por el MVP y por el título de máximo anotador, pero lo que es más importante, si mantienen el nivel también se verán en las Finales de la NBA. Así, en el mejor escenario posible, se verán las caras los dos aleros, retándose en cada acción (se marcarán en los dos lados), viviéndose un duelo que pocas veces se da en la historia de la competición. De hecho, puede que desde en la década de los 90 Hakeem Olajuwon se midió a Pat Ewing primero y a Shaquille O’Neal después, los mejores jugadores de los equipos finalistas no jugaban en la misma posición. LeBron James contra Kevin Durant con el anillo en juego. Ese sí sería un broche de oro.

El fin de Gilbert Arenas

Su caída aun no está siendo tan dura como la de Allen Iverson (aunque todavía hay tiempo para que sí lo sea), pero es indiscutible que el genial Agent Zero ha pasado ya a mejor vida. Entre lesiones, idas de cabeza y demás tonterías, Gilbert Arenas ha dejado de ser un jugador interesante para esta liga. Después de haber sido cortado por los Orlando Magic (operación que le ha dejado unos buenos réditos económicos), Arenas ha intentado hacerse con un hueco en la NBA, pero hasta el momento no ha sido posible. Se habló mucho de una posible incorporación a los Lakers, pero no cuajó y el jugador ha pasado a la liga de desarrollo. ¿Contará con él algún equipo de cara a los playoffs? Todo es posible, pero es complicado que vaya más allá de ser una noticia anecdótica. Una lástima.

Con los Juegos Olímpicos en el horizonte

En Estados Unidos, que tienen muy claro cómo funciona el marketing, ya han iniciado su campaña de cara a los Juegos Olímpicos de Londres (aquí no hemos pasado de repetir la final del 2008 en Teledeporte). Presentación de las equipaciones, del calzado que llevarán la estrellas y una preselección de 20 jugadores que corta la respiración. De todos modos, el equipo que estará en las Olimpiadas de este verano está bastante claro (nadie duda que irán Kobe, LeBron, Wade, Carmelo, Paul, Deron Williams, Durant, Howard y Blake Griffin, con lo que quedan sólo tres puestos) y el resto de participantes (España incluida) ya saben cuál es el rival a batir. Las canchas londinenses decidirán al campeón, pero hasta entonces, entre USA Basketball, Nike y la NBA se encargarán de que no olvidemos quiénes jugarán, dónde lo harán y qué zapatillas van a usar. Ese es el modo de vida americano.

La máquina del dinero no se detiene

Un modo de vida que tiene mucho que ver con el dinero y que, por mucho lockout que hayamos pasado, sigue dejándonos operaciones ciertamente sorprendentes. Sólo en la NBA se entiende que tras meses de parón alegando a los jugadores de cobrar demasiado, llegue un equipo y le pague siete millones a Kwame Brown por vestirse de corto (sí no hemos dicho por jugar a propósito). Así son las cosas en la mejor liga del mundo, donde las cifras son mareantes en todos los sentidos. Las audiencias siguen creciendo (aunque vemos muchos huecos vacíos en las gradas) y la máquina de hacer dinero no se detiene, si no que se lo digan a Derrick Rose. El base de los Bulls, apenas dos meses después de firmar un contrato con adidas por 95 millones de dólares, lo renegocia pasando a ser de más de 250 millones por 14 años, el segundo más alto de la historia sólo por detrás del que firmó en su día Michael Jordan. El dinero no es el problema por lo que se ve, si no el modo en el que se usa.

Comentarios

[...] que la NBA no sólo ha celebrado su gran fiesta del All Star, si no que también ha completado la primera mitad de la temporada (y por eso hemos aprovechado para hacer balance), se acerca el frenético sprint final de la [...]

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